|
Agora
Há um martelo de enigmas,
um martelo louco batendo nos nervos,
esmagando as fibras,
há um estrondo subterrâneo que sobe para as
fontes,
mas não explode,
não explode esta cabeça vencida, caída sobre
a mesa,
sobre a toalha bordada entre o jejum e as
missas, nas terras do pai.
Há um globo de magias em desuso que não
perturba quem chega, quem se senta,
com as mãos abertas, com a faca atrás,
pelo lado das costas que lançam nas paredes
um vulto sinistro, em silêncio, à espera.
Eu sei por que veio, o que
quer, o que faz aqui,
mas tu, ergues os cálices,
tu olhas para ela e ofereces uma rosa e
repartes o pão,
e depois adormeces e entras no túnel que dá
para as colinas de Deus,
para os seus mortos antigos.
|
Ahora
Hay
un martillo de enigmas,
un martillo loco
que golpea en los nervios,
triturando las
fibras,
hay un estruendo
subterráneo que sube hacia las
sienes,
pero no explota,
no explota esta
cabeza vencida, caída sobre
la mesa,
sobre el mantel
bordado entre el ayuno y las
misas, en las
tierras del padre.
Hay
un globo de magias en desuso que no
perturba a quien
llega, a quien se sienta,
con las manos
abiertas, con el cuchillo detrás,
del lado de la
espalda que lanza a las paredes
un bulto siniestro,
en silencio, al acecho.
Yo
sé por que vino, lo que quiere, qué hace aquí,
pero tú alzas
los cálices,
la miras y le
ofreces una rosa y
partes el pan,
y luego adormeces
y entras en el túnel que da
hacia las colinas
de Dios,
hacia sus muertos
antiguos.
|
|
Silencio
Uma noite,
quando
o mundo já era muito triste,
eeio um
pássaro da chuva e entrou no teu peito,
e aí, como
um queixume,
ouviu-se
essa voz de dor que já era a tua voz,
como um
metal fino,
uma lâmina
no coração dos pássaros.
Agora,
nem o vento
mowe as cortinas desta casa.
O silêncio é como uma pedra imensa,
encostada à garganta.
|
Silencio
Una
noche,
cuando el mundo
ya era muy triste,
vino un pájaro
de la lluvia y entró en tu pecho,
y ahí, como una
queja,
se oyó esa voz
de dolor que ya era tu voz,
como un metal
fino,
una lámina en
el corazón de los pájaros.
Ahora,
ni el viento mueve
las cortinas de esta casa.
El silencio es
como una piedra inmensa,
junto a la garganta.
|
|
Frialdade
Os ombros vergam-se.
Sem fruto,
os ramos
assinal,am o céu.
Quando
choze
há um aposento
de infinita nostalgia que
se fecha
e ouve-se
apenas a oscilação dos pêndulos.
Bate depressa
o coração.
Um veleiro
de sombras aproxima-se do
naufrágio.
A maré
baixa e sobe como o teu peito onde
um silencioso
tigre assoma às cavernas.
Algures,
longinquamente, ouvem-se os sinos
do fim
da tarde.
Que arrepio,
que eco
fúnebre chega às portas desta casa!
|
Frialdad
Se
quiebran los hombros.
Sin fruto,
los ramos señalan
el cielo.
Cuando llueve
hay un aposento
de infinita nostalgia que
se cierra
y se oye tan sólo
la oscilación de los péndulos.
Late deprisa el
corazón.
Un velero de sombra
se acerca del
naufragio.
La marea baja
y sube como tu pecho donde
un silencioso
tigre asoma a las cavernas.
En alguna parte,
a lo lejos, se oyen las campanas
del atardecer.
¡Qué escalofrío,
qué eco fúnebre
llega a las puertas de esta casa!
|
|
Tempo
Não sei se te nomeie ou nomeie
o vento,
isto que
passa
e procura
os outros lugares ocde o pólen cai.
Talvez
uma colmeia confie ao seu mel o que
ficou de
um ano
em que
a tempestade não se fez ouvir sobre
as corolas.
O que viste
antes de setembro perdeu-se,
apagou-se,
afastou-se
sem dizer nada,
como os
barcos que pouco a pouco se
afastcram
da nossa vida,
calados
e brancos,
com as
suas gaivotas de asas fechadas,
enuelheeendo
lado a lado, sobre o convés.
|
Tiempo
No
sé si te nombre o nombre al viento,
esto que pasa
y busca los otros
lugares donde cae el polen.
Tal vez una colmena
confíe a su miel lo que
quedó de un año
en que la tempestad
no se hizo oír sobre
las corolas.
Lo que viste antes
de septiembre se perdió,
se apagó,
se alejó sin decir
nada,
como los barcos
que poco a poco se
alejaron de nuestra
vida,
callados y blancos,
con las gaviotas
de alas cerradas,
envejeciendo de
aquí para allá, sobre la cubierta.
|
|
Geografia
Chegavas ao anoitecer, dizia
alguém,
ao fim
de um porto,
à hora
das valsas e dos crimes, a meio da
vida,
quando
as hélices paravam e no convés se
ateava
o lume das paixões que perduravam
no tempo
dos navios,
quando,
ao longo dos mapas,
os dedos
procuravam as palmeiras e os
países,
neste ou
noutro mundo,
onde os
terraços pareciam navegar sobre o
próprio
mar.
Partias ao anoitecer, dizia
alguém,
e na cadeira
va "ia,
na cal
sern mácula que decora as ilhas,
resplandecia
a face das luas, com o farol
de outrora,
sobre os
recifes por onde vagueiam os
fantasmas
da nossa solidão.
|
Geografía
Llegabas
al anochecer, decía alguien,
al final de un
puerto,
a la hora de los
valses y los crímenes, en mitad de la
vida,
cuando las hélices
paraban y en la cubierta se
enteaba la lumbre
de las pasiones que perduraban
en el tiempo de
los navíos,
cuando, a lo largo
de los mapas,
los dedos buscaban
las palmeras y los
países,
en este o en otro
mundo,
donde las terrazas
parecían navegar sobre el
mismo mar.
Partías
al anochecer, decía alguien,
y en el sillón
vacío,
en la cal sin
mácula que decora las islas,
resplandecía la
faz de las lunas, con el faro
de antaño,
sobre los arrecifes
por donde vagan los
fantasmas de nuestra
soledad.
|
|
Agonia
Talvez o caos,
o quarto
abandonado, o fardo da agonia,
talvez
o copo estilhaçado entre os dentes,
a pluma
que escreve em estranha língua de
cegueirc
e pavor,
talvez
tudo isso seja digno de ti ou desta
mágoa,
que faz
aqui o seu abrigo e me acompanha
derradeiramente
pelos dias
que virão como um animal
ferido,
a águia,
o antílope, a noite,
a noite
que já não contém o desejo, o
alento,
nada que
possa ser dito e feito,
a noite
das minkas mãos frias, agarradas
à garganta,
aos seus
gritos que se voltam para dentro,
para as
fogueiras sangrentas do amor.
|
Agonía
Tal
vez el caos,
el cuarto abandonado,
el fardo de la agonía,
tal vez el vaso
astillado entre los dientes,
la pluma que escribe
en extraña lengua de
ceguera y pavor,
tal vez todo eso
sea digno de ti o de esta
pena
que hace aquí
su abrigo y me acompaña
últimamente
por los días que
vendrán como un animal
herido,
el águila, el
antílope, la noche,
la noche que ya
no contiene el deseo, el
aliento,
nada que pueda
ser dicho o hecho,
la noche de mis
manos frías, agarradas
a la garganta,
a sus gritos que
se vuelven hacia dentro,
hacia las hogueras
sangrientas del amor.
|