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Los chicos mejoran considerablemente
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Manuel Vilas ha confeccionado un hermoso muestrario de la poesía última española en su edición olifántica (¡cómo ponderar el trabajo de Olifante en favor de tan anoréxico género!), cuyo propósito primero y último es que conviva con ella la aragonesa. Ha hecho bien porque está bien que así sea, porque, con más mérito del reconocido, la poesía aragonesa (aunque sea ésta una rúbrica que a Vilas no le gusta) ha dado unos cuantos aldabonazos sonoros durante los últimos treinta años y sigue llamando a picaportazo limpio en las puertas del presente y del porvenir. Esto debe decirse, y más cuando nos envuelve un desierto plano sin farallones donde reproducir el eco de su desenvoltura y de su ya, sí, cualitativo empaque. Será sin duda una edición referencial cuando queramos más adelante recabar datos catalográficos.
Manuel M. Forega. Revista de la Asociación de Escritores de Aragón. Noviembre 2007
(Fragmento)
Surrealismo, irracionalidad, conceptualismo, narratividad, simbolismo, discursividad, culturalismo, minimalismo..., desde el yo y desde el tú, confluyen en Los chicos están bien a partir de posiciones verselibristes o de bien aprendidas polimetrías modernistas; se trata de cauces estilísticos discurriendo hacia un mismo supuesto mar estético, y, si este mar es la “experiencia de la realidad”, tengo que estar necesariamente de acuerdo porque “realidad” y “experiencia” son todo. Pero desde una posición estética (y más si ésta es la etimológica poïein), no podemos constreñir a la realidad dentro de un contexto coetáneo o contemporáneo, no podemos acotar un fenómeno de tales características como si nos perteneciera, como si fuera sólo nuestro. Ninguna disciplina discursiva lo ha hecho jamás, ni lo hará, pues ello significaría abandonar la riqueza exponencial de esa misma realidad y de esa misma experiencia, así que con más razón la poesía debe imperativamente difuminar, borrar los límites de sus nomenclaturas estéticas coyunturales y dejarlas en las manos asépticas del profesional de la exégesis para que elabore sus repertorios, sólo eso. A la poesía la compete antes la epistemología –Bachelard- (la canónica y la apócrifa), y, al poeta, descifrarla y fijarla.
Welcome The Who; welcome these generations.
Manuel M. Forega
Los chicos están bien. Poesía última, edición de Manuel Vilas, Zaragoza, Olifante, 2007, 184 páginas.
Se trata de un grupo de poetas, en su mayoría de entre treinta y cuarenta años, que cultivan una poesía moderna, en ocasiones de corte realista, aunque muy variada de registros. Manuel Vilas, novelista y poeta barbastrense de reconocido prestigio, ha hecho la selección e introducción y le ha puesto el título de una de las canciones de The Who.
(fragmento)
Carlos Bravo Suárez. Diario del Alto Aragón, Cultura, domingo 5 de Agosto de 2007
Los chicos están bien
En palabras de Manuel Vilas, este libro es el "reflejo escrito" de la reunión celebrada en Zaragoza bajo el título de "I semana de la Poesía Última" durante los días del 13 al 19 de abril de 2007. Antología poética en la que recogen creaciones de los 19 poetas aragoneses y españoles participantes: Sergio Algora, Pablo García Casado, Octavio Gómez Milián, Ángel Gracia, Jesús Jiménez Domínguez, Martín López-Vega, Aurora Luque, David Mayor, Elena Medel, Dolan Mor, Luis Muñoz, Lorenzo Oliván, Antonio Orihuela, Carlos Pardo, José Luis Piquero, Javier Rodríguez Marcos, Carmen Ruiz, Gabriel Sopeña y Eva Vaz. Se dan notas biográficas de cada uno de ellos.
Revista Letras Aragonesas. Centro del Libro de Aragón. Nº 5. Septiembre de 2007.
Luisa Miñana. El Cronista de la Red
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Los chicos están bien
pOR mANUEL VILAS
iLUSTRACION Enrique Larroy © 2007 |
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(La "I Semana de la Poesía Última" reunió en Zaragoza a 20 poetas de la poesía española y de la poesía aragonesa. Dicho encuentro tuvo lugar en el eliotiano mes de abril: del día 13 al 19 de abril de 2007. Reflejo escrito de esa reunión en Zaragoza de poetas fue la antología "Los chicos están bien", editada y prologada por el poeta y narrador aragonés, Manuel Vilas , publicada en el sello Olifante (2007) con patrocinio del Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón.
Ambos acontecimientos, la celebración de la "I Semana de la Poesía Última" y la posterior publicación de la antología surgida de ella, concitaron indudable interés de público y en los medios de comunicación. Para intentar acercarnos a lo que han significado reproducimos ahora, en su casi totalidad, el sustantivo prólogo de Manuel Vilas para el libro y algunos de los poemas de los autores en él integrados. En el siguiente número de El Cronista de la Red se incluirán los que ahora no aparezcan.)
Fueron días de lecturas y debates, días de amistad y poesía, días para el intercambio de opiniones, días para entender a los otros y entenderse a uno mismo, días de risas, días de copas, días de cenas en Casa Emilio, días que estuvieron bien. Los días, como los chicos, están bien.
No está de más recordar aquí que esta I Semana de Poesía Última quiso ser una actividad cultural pensada para difundir la poesía española y aragonesa en la ciudad de Zaragoza. La poesía es una de las pocas formas culturales que ha resistido el embate de la mercantilización del arte y del pensamiento. Sea como fuere, estas jornadas quisieron apostar por la poesía en la medida en que ésta se ha convertido en un foco de resistencia ética y estética frente a cualquier tipo de alienación histórica. Lo que acabo de decir puede que sea cierto, pero no me convence. Como sugeriría una amiga mía, si uno se pone a hablar de artes que han resistido los embates del mercado, tendrá que colocar la poesía junto a la cerámica. No tengo demasiadas certezas sobre este asunto, pero desconfío de las palabras graves.
Esta I Semana de Poesía Última eligió -elegí, y lo hice con todo el convencimiento del mundo, un convencimiento enamorado- el lema de "Los chicos están bien" como homenaje a una célebre canción de los años sesenta del grupo británico The Who, titulada "The Kids Are Alright". La canción de los Who fue en su día un lema de juventud, y también una muestra de rebeldía y de vitalidad, atributos siempre habituales de la poesía y de sus mejores tradiciones. Los Who retoman en sus últimos conciertos esta vieja canción para construir sobre ella una original y muy hermosa meditación sobre el tiempo y la vida y la cercanía de la muerte. A veces pienso que si el fantasma de Rimbaud hubiera tenido que reencarnarse en un cuerpo y en un espíritu del siglo XX, no hubiera escogido a un poeta al uso, hubiera tenido que escoger, casi seguro, a Sid Vicious o a alguien parecido. Me encantó la idea de que una canción de The Who presidiera un encuentro de poesía. Me sedujo. Me sentí alright. Quienes conozcan de lo que son capaces los Who cuando versionean "The Kids Are Alright" en sus últimos conciertos entenderán que mi deslumbramiento no es musical sino poético. Gran poesía. Whitmaniana poesía. Una celebración. Seguimos vivos y seguimos siendo los chicos que éramos. Estamos bien. Y el mundo sigue siendo una fiesta. Somos buenos. La bondad está bien.
Fue la primera vez que Zaragoza acogió un encuentro de poetas tan jóvenes. Los poetas que participaron en esta Semana pertenecen a las recientes generaciones de la poesía española. Se quiso que hubiera representantes de todas las tendencias que en estos momentos nutren la poesía española: la poesía de inspiración metafísica, la poesía de la conciencia, la poesía de tradición clásica, la poesía más vanguardista, la poesía de indagación en el lenguaje, la poesía de denuncia social o la poesía del rock. Quizá todas estas tendencias ofrecen en su conjunto el panorama de la poesía española posmoderna. |
Qué cantan los poetas
El poeta y narrador aragonés Manuel Vilas recopila en este libro poemas de 19 autores de toda España que en el pasado mes de abril se congregaron en Zaragoza en la llamada I Semana de Poesía Última, coordinada por el propio Vilas.
Los chicos están bien (Olifante) es un libro que recopila poemas de los participantes del encuentro sobre Poesía Última que tuvo lugar el pasado mes de abril en Zaragoza, coordinado por Mnauel Vilas. Vilas es el autor de esta edición que integra a 19 autores, dispuestos por orden alfabético. El zaragozano Sergio Algora abre la selección: En los vertederos encontrarás personas y en las playas grúas levantando casas que, frente al mar, pasan casi todo el año vacías/ El mosquito borracho de sangre humana se duerme sobre la piel de una pera y, envenenado por el sulfato, muere junto a ella/ Y bajo el sol la gente que se deja la piel apurando el último día de verano.
Con una pequeña introducción (ocho líneas para cada poeta), el libro es una borrachera de versos: Ahora me tengo que ir,/ soy demasiado joven para ver cómo eres por la mañana (Octavio Gómez Milián); Ahora/ que estoy muerto/ soy yo. Y luego Si pudiera elegir/ no sería nada (Ángel Gracia); Sigue nevando afuera y en la habitación/ el frío es lo más barato que he encontrado (David Mayor); ...porque mi sangre, que es la tuya, sube y baja por mi cadáver como por escaleras mecánicas (Elena Medel).
Es un libro necesario si se buscan las nuevas voces del realismo que regresa a la poesía española. Un realismo que incorpora el lirismo sin chirridos, y también ecos de la poesía social, de la experiencia, de la poesía del silencio. Luis Muñoz habla de un gorrión tremante, en tanto Antonio Orihuela se despacha contra ese modo de vivir que ha deshecho a la clase trabajadora sin una sola bala, y en otro poema: Venga, ahora las bombas,/ y en la siguiente pasada que tiren la ayuda humanitaria/ ¿Tenemos ya patrocinadores para la ayuda humanitaria?
Roberto Miranda. Letras. El Periódico de Aragón. Sábado, 23 de junio de 2007
POESÍA.
Para saber lo que se cuece
Los chicos están bien (Olifante), en edición del activista cultural, amén de poeta y narrador, Manuel Vilas (Barbastro, 1962), quien reunió en Zaragoza a 19 poetas de la poesía española y aragonesa. Es un florilegio donde figuran S. Algora; G. Casado; G. Millán; Á. Gracia; J. Domínguez; L.-Vega; A. Luque; D. Mayor; E. Medel; D. Mor; L. Muñoz; L. Oliván; A. Orihuela; C. Pardo; J.L. Piquero; R. Marcos; C. Ruiz; G. Sopeña y E. Vaz. El poeta Ángel Guinda acierta al señalar que es una interesante aportación para saber la poesía que se escribe.
Revista Qué Leer. Septiembre de 2007. Enrique VILLAGRASA
LOS CHICOS ESTÁN BIEN. POESÍA ULTIMA.
Miércoles 6 de Junio 20,00 horas.
Carpa Central de la Feria del Libro de Zaragoza
Presentación del libro
LOS CHICOS ESTAN BIEN. POESÍA ULTIMA.
(Editorial Olifante)
Intervendrán:
Pilar Navarrete,
Trinidad Ruíz-Marcellán,
Manuel Vilas (autor de la edición)
y Ángel Guinda.
Los chicos están bien
Edición de Manuel Vilas.
Olifante, ediciones de Poesía.
Tarazona, 2007.
“Los chicos están bien. Poesía última” (Olifante), en edición de Manuel Vilas (Barbastro, 1962) es el reflejo de la “I Semana de la Poesía Última, que reunió en Zaragoza a 19 poetas de la poesía española y aragonesa, y se celebró del 13 al 19 del pasado mes de abril. En este florilegium figuran Sergio Algora; García Casado; Gómez Milián; Ángel Gracia; Jiménez Domínguez; López-Vega; Aurora Luque; David Mayor; Elena Medel; Dolan Mor; Luis Muñoz; Lorenzo Oliván; Antonio Orihuela; Carlos Pardo; José Luis Piquero; Rodríguez Marcos; Carmen Ruiz; Gabriel Sopeña y Eva Vaz. Poetas todos que navegan desde la poesía de la “experiencia” a la poesía del silencio o neopurismo, pasando por la poesía del neoerotismo, de la poesía escrita por mujeres (cuatro representantes), a la vez que la neoclásica, neomodernista, neosurrealista y nueva épica de renovada conciencia social. El lector tendrá que adivinar a qué tendencia pertenece cada cual, aunque el buen lector de poesía buscará siempre al libro del autor/a que le guste más allá de preocuparse por averiguar a qué tendencia pertenece. La poesía de hoy, que se mueve entre la sentimentalidad del sur y la firme y decidida ironía del norte, necesita lectores, de todos es sabido. Además y en cualquier caso, por si fuese poco, los senderos de la poesía están abiertos y son recorridos por estos jóvenes y no tan jóvenes autores aquí recogidos, que -no lo duden- serán capaces de sorprendernos algún día: el tiempo lo dirá. Cabe apuntar que Ángel Guinda acierta en la solapa al decir que es una interesante aportación al conocimiento de la poesía que ahora se escribe. Posiblemente sea el inicio del camino poético que nos llevará al cierzo libre, a las tierras sin vallas y al bello mar.
Enrique Villagrasa. Heraldo de Aragón. Artes y Letras. 25/10/2007
Desde la periferia
(fragmento)
También de la periferia nos llegan cosas de indudable valor e interés, y un buen ejemplo de ello es esta antología.
Luis García Jambrina. ABC Cultural. 10-16 Noviembre 2007
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