Las Meninas en tus ojos
Hay días que se respiran a bocanadas
pero se encuentran versos a bocajarro.
Días oblicuos que se viven a destajo
y días líquidos que se escapan a chorros.
Hay instantes que parecen vidas
y vidas fugaces como un suspiro.
Hombres que parecen tristes gatos
sorteando tejados con nieve
y hay gatos con siete vidas
que maúllan, en celo a todas horas,
como algunos hombres de nevadas tejas.
Hay veces que todo parece azul
y veo Las Meninas en tus ojos,
en cambio hay rachas
en las que se cierran los museos
y sólo están abiertas las tabernas de putas,
las oscuras y frías sacristías
y algunas avenidas sin nombre,
o con nombre de guerra.
Un pájaro adiestrado
La vida, mi amor, sólo se desdobla
si hacen tus manos el esfuerzo
de cogerla por los cuatro costados.
Como arcángeles, como puntos cardinales,
como esquinas de una encrucijada.
Hay que sacudir su impero
hay que comprarla cada día, la vida.
No es gratis ni su asomo siquiera.
Aún me lamento de las veces que la dejé pasar sin pena ni gloria,
como se pasa el instante de un pestañeo,
de un golpe de abanico.
Aún me sabe a poco el momento
en el que se me ofrece rendida
como un pájaro adiestrado. |