Miriam Reyes, Orense 29/12/74

Nací en Orense, pero desde los ocho años me crié en Caracas. Allí estudié Letras, en la Universidad Central de Venezuela. Mis poemas fueron publicados por primera vez en la antología Feroces (DVD, 1998). Después publiqué Espejo Negro (DVD, 2001) y Bella Durmiente (Hiperión, 2004), este último finalista del XIX Premio de Poesía Hiperión. Desde el año 2000 trabajo con la imagen vinculada a la poesía, tanto en formatos multimedia como en video recitales. He participado en las últimas tres ediciones del Festival Internacional de Poesía Moncayo.
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Mi padre enfermo de sueños
en el asfalto incandescente de cien mil mediodias caminados
bajo el sol  en vertical
perdió sus pies
y apoyado sobre sus rodillas sigue buscando
el camino de vuelta a casa.
Mi padre sueña
rendido por el cansancio
que vuelve a su tierra y planta sus piernas y le crecen pies jóvenes]
y la savia de su tierra negra le alivia el dolor de las arrugas
y resucita sus cabellos muertos
Luego despierta en un piso alquilado a la ciudad de los huracanes de la miseria]
y blasfema y maldice y no tiene amigos.

Escondido en la noche
papá llora por las certezas que lo defraudaron.
Del otro lado de su piel
mamá llora por mamá
mamá llora por su casa que ya no habita
y por paz y reposo y risa.

Papá y mamá lloran
cada uno a espaldas del otro en la cama
en el más crudo estruendoso hermoso silencio.
que modula en frecuencias infrahumanas
sonidos que se articulan como palabras:
"si aquí no estan mis sueños
cómo puedo dormir aquí
"
Y que sólo yo escucho
con la  cabeza enterrada en la almohada.

Concebida de la nostalgia
nací con lágrimas en el sexo con tierra en los ojos con sangre en la cabeza.]

No soy lo que soñaron
como tampoco lo son sus vidas.

 

Me he vuelto demasiado sensata
comprensiva abnegada
perfecta hasta la náusea.
Te dejo que te pasees con tu aire de semental
al baño a la cocina a por un poco de agua.
Si me preguntas
te digo que sí para no entrar en detalles
para que duermas tranquilo y rindas en la oficina.
La mentira es a menudo más fácil y espontánea
como estar juntos.
Es cómodo mi cuerpo,
tiene esquinas redondeadas
y formas ergonómicas
(sin hablar de lo mucho que abriga
y lo poco que pesa).
No pide nada, no hace preguntas
prefiere no saber.
Acolchado de amor
hace tiempo que no siente la cabeza.