Julio Antonio Gómez

El corazón desbordado
(Epistolario)

Una carta

La Edición
Portada

Tenía deseos de sentarme a la máquina para charlar un rato contigo y ahora que lo hago no sé, verdaderamente, qué decir. Han pasado tantas cosas, tantísimas cosas. La vida aquí es intensa, casi delirante a veces. He pagado poco a poco, dolor a dolor, el precio que París nos exige a todos y ahora parece (parece) que logro ver un poquito de azul en el cielo. He hecho muchísimas cosas: desde fregar con lejía las escaleras de los franceses hasta gastarme en una noche mil nuevos francos para el amor y el champagne. De todo. No me avergüenzo de nada, ni me arrepiento. Al contrario, estoy agradecido a París porque me ha demostrado que aún estoy joven para todas estas cosas. Qué alegría. Lentamente muere el pequeño oficinista de “La Adriática” y nace un tipo que lo creo mejor y más sano. ¿No crees que merecía la pena?

Fragmento de una carta enviada al poeta Luciano Gracia, con fecha del 16 de noviembre de 1967.

Julio Antonio Gómez