XIV
Sobre el césped
los fanchulos desnudos se lamentan de no ser criminales.
Alusiones curiosas a Gauguin, pétalos y rubor.
Mentes sencillas.
Con nitidez de insulto se incorporan,
son casi una vendetta a los últimos púrpuras de octubre.
-No te importen las cartas que te echó.
El castigo estatuario del azúcar.
(-Siempre alega lo mismo), despojadas las chupas con jactancia.
Los perfiles del mayor se insinúan tras el candil,
Chicos de la Entropía, sin fe pero espléndidos
(como diría Duncan).
Con la merced de sus caderas
se encaminan al fondo del pasillo,
se ordenan los cabellos, ,se ignoran
las órbitas del búho en los naranjos.
Incógnitos, serenos
entornan la puerta de mi camerino.
Óleo y victimario, deshabitado, infusa.